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  • -Charla "Maestros de Hablar en Público de Barcelona" en el Piñol Vermell, Sant Joan d'Espí 15/01/2020-

     

    ¿Cuánt@s de vosotros tenéis una pasión? levantar la mano... ¿Cuantos y cuantas practicais o vivís esa pasión? levantar... muy bien ya hay menos... por último ¿Cuántos y cuántas de vosostr@s no lo habéis hecho porque en algún momento os han dicho que no?... los mismos...muy bien...

    Hoy voy a hablaros de la pasión, de los sueños...venga no me miréis así... ya sé que suena abstracto, quizás parece que haya algo de paranormal... pero esto es tan real como decir que hoy estoy aquí...y estoy o no? Sí, muy bien sigamos...voy a hablar de aquello que de forma natural nos mueve por dentro, de aquello que nos hacer sentir vivos y en coherencia con nuestro corazón y con nuestra mente. Porque que pasa cuando vivimos nuestras pasiones y nuestros talentos? pues pasa que ganamos en amor propio y además ganamos el afecto de quien nos disfruta y ganamos el reconocimiento de reconocer nuestra propia valía, y perdemos el miedo a ser quienes somos y de hacer lo que tenemos que hacer. Y para entender todo esto, os voy ha explicar una bonita historia, esta es la historia de una niña que consiguió ser lo que ya era, la historia de Candi es para tod@s vosotr@s y empieza así...

    Candi era una niña de 7 años que desde muy pequeña adoraba bailar, toda la música que sonaba aunque fuera sencilla, era la suficiente para ponerla de puntillas y hacer girar como una peonza su diminuto cuerpo.

    Un dia como otro cualquiera, estaba sentada en el pupitre de su escuela, cuando ocurrió algo inesperado. La puerta lateral se deslizó crujiendo la madera que rozaba el suelo dándoles la señal de bienvenida para una visita realmente especial. Candi puedo observar como la sonrisa de Alexander Priev, el bailarín más prestigioso del momento en su condado, posaba la mirada en cada niño y niña de la  despuclase. el famoso coreógrafo despues  de hablar detenidamente con la profesora les informó que sortearían tres becas durante el próximo concurso de baile de la escuela para tres alumnos y pasar a formar parte de su prestigiosa academia de talentos. 

    Candi al acabar las clases muy emocionada, se lanzó a los brazos de su madre para explicarle la gran noticia. Su mamá la escuchaba con una muesca entre ternura y dolor. La familia de Candi estaba pasando por una situación financiera bastante difícil, apenas podían hacer frente a las demandas y gastos de cada dia. Así pués la mamá de Candi le dijo que lo sentía y acariciándole el pelo suavemente, le respondió apenada que no podría comprarle la ropa para presentarse a aquel concurso.

    Candi pasó esa noche y las siguientes desvelada, no podía parar de soñar. Pensaba a cada momento cada uno de los pasos que daría en la función, visualizaba el público aplaudiendo y ella saltando de una lado al otro acompasada por la música en el escenario.

    Los días siguientes, continuaba bailando cada melodía que escuchaba en la radio o en la televisión, para ella bailar era la forma natural que tenia su cuerpo de expresarse ante una cualquier melodía.

    Al cabo de unas semanas, llegó el día de la función y Candi le pidió a su profesora que le permitiera bailar con la ropa que llevaba puesta. Pensó que si siempre bailaba así, porque no podría ser en aquella ocasión, pero su profesora se negó, eran las normas. Así que la música empezó a sonar y los pequeños bailarines a danzar bajo la atenta mirada de los jueces.

    Debajo del escenario, aun lado, Candi como siempre no podía controlar el impulso que ejercía su cuerpo al escuchar cualquier melodía y empezó a moverse alegremente, sacudiendo sus pequeños brazos arriba y abajo con una gracia acompasada, como si fuera el aire meciéndose entre las olas del mar, tal era su gracia que llamó la atención del público y los jueces sorprendidos empezaron a observar la felicidad que desprendían sus movimientos elegantes ¿ Cómo era posible que aquella niña no estuviera en el escenario?

    Cuando su madre llegó esa tarde a buscarla al colegio, de lejos observó a su hija rodeada de amigos, sonriendo y saltando por el patio del colegio. Al ver a su madre, Candi corrió apresusaradamente para abrazarla y explicarle la feliz noticia.

    Y le dijo... Mamá de las tres becas, una es mía. Su mamá llorando le pregunto... pero cómo ha podido ser si no podías bailar ? y Candi le respondió dulcemente... pero Mamá siempre pude bailar porque yo... yo soy el baile.

    Podéis imaginaros que Candi, fue a la Academia, que aprovechó la oportunidad y durante muchos años no paró de bailar y se convirtió en una de las bailarinas más destacadas del país.

    Así que queridos compañeros y compañeras, como Candi, cuando vuestra pasión sea parte de vuestra naturaleza por cada no que os digan, al final siempre será Sí.

    Muchas gracias.

    Iris Perez

     

    Pd.

    Porque no nos da miedo a intentarlo, sera sí.

    Porque no hay manera de parar nuestra propia naturaleza, será sí .

    Sí a nuestro ser, si a nuestra vida.

     

    *En homenaje a Candi Domínguez por su coraje y la valentía de dominar el arte del ser!*

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